el mismo patrón de asalto por Alexander Guerrero E

4 de febrero de 2015 09:30 PM

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¿Qué definen los derechos de propiedad sobre una activo rentable? En principio, cuatro caracteres; a saber, uso, usufructo, disponibilidad y sobre todo exclusión, este último carácter define la propiedad probada de quien posee un contrato valido por la ley que le otorga al propietario el derecho de excluir todo aquel que no sea participante en ese contrato. Exclusión define algo muy simple base del proceso de creación de riqueza, del progreso; si es mío, No es tuyo, solo será tuyo bajo una transacción legal que bien, unifique nuestros intereses, o cuyo contrato sea absolutamente transado. Un contrato se transa o en bolsa o en operación privada, la característica de esta transacción, hasta el extremo de una quiebra es que económicamente el activo subyacente en el bien, sea económicamente rentable.

Para que el proceso de crear riqueza sea económicamente valido, el contrato de propiedad de registra ante la ley; la cual constituye el mecanismo idóneo socialmente constituido para protección de los derechos de propiedad de sus dueños. Ese mecanismo está amparado por la constitución, que le sirve de garante, y además, explica el objetivo uso social de ese activo, cuya renta generada por su economía se distribuye como beneficios sobre los derechos expresados en el contrato entre los accionistas o accionista. Todo ese proceso en un Estado de Derecho está protegido por la Ley, y amparado por las reglas del juego, constitución, si ese es el caso dado que la actividad económica de esa propiedad –activo- está fundada en la responsabilidad civil y económica de su cumplimiento.

Cualquier violación de ese contrato por un tercero, incluyendo al Estado/Gobierno, – la modalidad del socialismo/comunismo y comúnmente utilizado en estos 16 años de desastre económico con marco jurídico destrozado- constituye un debilitamiento de los derechos de propiedad; es decir, un envilecimiento de la actividad económica y caída de su rendimiento, y por ende, un acto de confiscación de facto de la renta que ese activo produce.

Bajo la intervención, en este cado del encargado de vigilar la legalidad y los derechos de propiedad, del Estado /Gobierno, se viola el marco jurídico, y aun pero, bajo mandato político y del Presidente de la Republica. La empresa pierde su naturaleza básica de productor para un mercado que arbitra precios para remunerar trabajo esfuerzo todo convertido en propiedad, en la valoración que de ese bien cada ciudadano libremente define. El acto de intervención hace que la propiedad se envilezca por carecer de la protección de quien representa la voluntad popular, nominalmente, en este caso, de quien tiene mandato constitucional y legal –y en justicia- de defender la propiedad de los individuos; el Estado/Gobierno.

El proceso de expropiación –el caso de Formateado y Día Día, comienza pervirtiendo el uso social de la empresa, dado que se impide la voluntad propia de disponer y excluir, para ser convertida a otro objeto social, esta vez por violación de las libertades económicas directamente por parte del Presidente de la República y los poderes públicos que hacen mutis, para proteger al invasor. Es el caso de Farmatodo y Día Día, el primero convertido a la Misión Alimentación, por órdenes del Presidente, para cargar un esquema redistributivo del gobierno, con objetivos absolutamente políticos que favorecen la intervención de grupos de interés político y, militar que se apoderan de facto de un activo creador de riqueza.

En este caso, FARMATODO y Día Día –por ahora- los derechos de propiedad fueron vulnerados para someter a la empresa a una actividad sin el consentimiento de los accionistas, los cuales son de paso detenidos, y privados de sus derechos económicos, además de políticos. Intervenida por el Estado sobre la base de la violencia institucional que le da el recurso de la fuerza pública y el poder de las armas; un acto violento que destruye el Estado de Derecho, bueno, lo que queda de él. El efecto neto de toda esa intervención y violación de contratos y derechos de propiedad es perverso e impacta negativamente y descapitaliza el propósito de la empresa afectando consecuentemente los beneficiosos naturales de sus propietarios en el ejercicio de su propiedad privada.

Fuente: runrun.es

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